sábado, 29 de diciembre de 2012

ABUELO.


Todo trata de hacer creer que lo he superado, que las cosas que pasaron hace tanto tiempo volaron, se las llevó el viento. Pero cada día que recuerdo lo feliz que era en mi infacia me hace ver que sí, la herida se ha cerrado, pero la cicatriz sigue ahí.
Oculto mi tristeza, mis sentimientos en sí, tras unos cascos, que más o menos ayudan a calmarme. Solo quiero que vuelvas, que desde el día, en el que te fuiste nos dejastes a todos, mal, muy mal. Volver a verte sonreir y que me regañes cuando erraba. Las discursiones que tenías con mi padre o esas sonrisas que no se borrarán nunca de mi mente.
Abuelo, aunque nunca leerás esto, solo decirte, que eras, eres y serás esencial en mi vida. Gracias por cada momento que pude vivir a tú lado. Y perdoname por los errores que pude cometer, de esos aprendí.
Abuelo; te quiero.

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